Productores de los Bajos Submeridionales trabajan desde hace meses para poner a salvo a sus animales, mientras el avance del agua mantiene anegados caminos rurales y zonas productivas en inmediaciones de El Palmar.
La situación de algunos productores de la jurisdicción de La Gallareta ya es complicada, incluso antes de la posible llegada de un nuevo período marcado por el fenómeno de El Niño.
El escenario se presenta en distintos sectores de los Bajos Submeridionales, particularmente en inmediaciones de El Palmar, donde las inundaciones mantienen extensas superficies bajo agua y dificultan seriamente el movimiento de personas, animales y vehículos.
Una de las imágenes más impactantes muestra el operativo que deben realizar los productores para trasladar a sus animales hacia sectores más seguros. Decenas de vacunos son arreados a caballo y conducidos hasta un puente sobre el Arroyo Golondrinas, mientras varias personas se movilizan en lanchas para asistir el cruce.
El arroyo se encuentra desbordado y el agua cubre amplios sectores de la zona. Los registros aéreos compartidos por un vecino de la región, permiten dimensionar la magnitud de la inundación y muestran montes, caminos rurales y campos completamente anegados.
Una tarea que se repite desde hace meses
Los productores de la zona vienen enfrentando desde hace varios meses las consecuencias del exceso hídrico. Ante el avance del agua, muchos se ven obligados a movilizar sus haciendas para evitar que los animales queden aislados o sin acceso a sectores altos y con mejores condiciones.
El traslado no resulta sencillo. En algunos lugares, los caminos rurales permanecen intransitables y los puentes se convierten en puntos estratégicos para poder sacar los animales de las áreas más comprometidas.
La situación expone además las dificultades que atraviesan quienes desarrollan actividades productivas en una región particularmente vulnerable a los excesos de agua.
El impacto de los fenómenos climáticos
Las imágenes difundidas buscan también generar conciencia sobre el impacto que los fenómenos climáticos están teniendo en los Bajos Submeridionales, una extensa región del norte santafesino donde el comportamiento del agua resulta determinante para la actividad ganadera y para la vida cotidiana de numerosas familias rurales.
Mientras productores y pobladores continúan buscando alternativas para sobrellevar la emergencia, la preocupación crece ante la posibilidad de nuevos eventos climáticos que puedan profundizar el actual escenario.
En medio de la inundación, sacar los animales del agua se convirtió para muchos productores en una tarea indispensable y cotidiana, en una muestra concreta de las dificultades que atraviesa el sector productivo de los Bajos Submeridionales.
























