Una vecina del paraje El Algarrobal, se llevó el susto de su vida cuando el fin de semana se encontró con el felino en los fondos de su terreno.



La aparición de un felino de gran tamaño, trepado a un frondoso árbol ubicado en el patio de una casa del paraje El Algarrobal, fue tema de charla el último fin de semana en el noroeste provincial. No sólo por el susto que se llevó la mujer, que lo vio agazapado, escondido entre ramas y hojas; sino porque el hallazgo dio lugar a una intervención de las fuerzas de seguridad, que con ayuda de bomberos y un guardafauna lograron regresarlo a su hábitat.

La noticia llegó a oídos del personal de la Comisaría 10° de Lanteri, en el departamento General Obligado, que a media mañana del sábado debió acudir hasta una vivienda ubicada en el paraje que está en la intersección de las rutas provincial 31 y 97-S.

El llamado telefónico daba cuenta que en uno de los árboles del patio, la denunciante "podía divisar un felino, del que no estaba segura si se trataba de un gato grande o de un puma", según consta en el parte oficial.

Ruido y agua

Una vez en la casa, los uniformados entrevistaron a la mujer de 76 años, quien los hizo pasar y les señaló un árbol frondoso del fondo. Entre sus ramas se hallaba el felino, del cual se confirmó luego que se trataba de un ejemplar de la especie autóctona puma. También se dejó constancia en el informe policial que era un macho adulto, en buen estado de salud aparente y al cual no se le podían ver heridas.

Por el caso, la policía se puso en contacto con el guardafauna de la zona Ricardo Magnago, quien se dirigió hasta el lugar junto a una dotación de Bomberos de la ciudad de Avellaneda.

A partir de ese momento se montó un operativo para para hacer bajar al animal sin lastimarlo. La misión de los conservacionistas fue lograr que la fiera regrese al monte del cual provenía, por lo que se realizaron maniobras consistentes en provocar "ruido intenso" y el arrojamiento de "chorro de agua" para ahuyentarlo.

Como resultado de ello, los servidores públicos lograron la devolución del felino a su vida en estado salvaje, sin tener que lamentar víctimas ni lesionados.